
Curso: Técnicas y Estrategias de la Terapia Aceptación Compromiso (ACT)
PhD. Mag. Psic. Jonathan Martínez
Inicia 21 de agosto de 2026 | 5:00 pm
La percepción que tenemos de nosotros mismos es un elemento esencial del bienestar emocional, psicológico y social. Esta representación interna se conoce como autoconcepto, y constituye un pilar fundamental de la identidad personal y la autorregulación emocional. A lo largo de la vida, el autoconcepto se configura mediante las experiencias, las interacciones y los valores que una persona interioriza.
El autoconcepto es la imagen que una persona construye sobre sí misma. Se trata del conjunto de ideas, creencias y percepciones que integran su identidad, tanto a nivel consciente como inconsciente. Según Esnaola, Goñi y Madariaga (2008), el autoconcepto es un constructo multidimensional y jerárquico, compuesto por dominios interrelacionados: el físico, el personal, el social y el académico.
Este concepto trasciende la apariencia externa, incluyendo la forma en que una persona interpreta sus capacidades, emociones, relaciones y desempeño en distintos ámbitos de su vida.
Estos componentes interactúan entre sí y configuran el autoconcepto general, que influye directamente en la autoestima y el bienestar psicológico.
¿Quieres profundizar esta temática?

PhD. Mag. Psic. Jonathan Martínez
Inicia 21 de agosto de 2026 | 5:00 pm

Mag. Psic. Nicole Baumgartner
Inicia 24 de agosto de 2026 | 5:00 pm

Psic. Ed. Esp. Dayana Muñoz
Inicia 25 de agosto de 2026 | 6:00 pm
El autoconcepto se construye progresivamente a partir de la experiencia vital. Desde la infancia, las personas desarrollan una imagen de sí mismas mediante la interacción con su entorno, la retroalimentación social y los logros personales.
Entre los factores clave que influyen en su formación se encuentran:
Además, el autoconcepto no es estático: cambia con el tiempo y se redefine ante nuevas experiencias. Una persona que enfrenta con éxito un desafío puede reforzar una autoimagen positiva, mientras que las experiencias de fracaso pueden debilitarla si no se integran de manera saludable.
La identidad personal agrupa los rasgos psicológicos, valores y creencias que una persona atribuye a sí misma, mientras que la identidad social refleja cómo se percibe dentro de su entorno. Ambas dimensiones son esenciales para comprender la complejidad del autoconcepto.
Aunque suelen confundirse, autoconcepto y autoestima no son sinónimos. El autoconcepto es la percepción cognitiva que una persona tiene de sí misma; la autoestima, en cambio, es la valoración emocional de esa percepción.
Una persona puede tener un autoconcepto realista (saber quién es y qué puede mejorar) y, al mismo tiempo, una autoestima baja, si no se valora de forma positiva.
El autoconcepto positivo es clave para la salud mental, el rendimiento académico y la adaptación social. Investigaciones psicológicas indican que las personas con un autoconcepto ajustado muestran mayor estabilidad emocional, resiliencia y bienestar subjetivo (Goñi y Fernández, 2008).
En contextos educativos, fomentar un autoconcepto equilibrado ayuda al alumnado a mejorar la motivación y la autoconfianza. En la vida adulta, contribuye a mantener relaciones saludables y una adecuada gestión emocional.
Estudios muestran una correlación directa entre el autoconcepto físico positivo, la práctica regular de ejercicio y un mayor bienestar psicológico (Goñi, Rodríguez y Ruiz de Azúa, 2004). Las personas que se perciben saludables y activas tienden a mantener mejores hábitos de vida y una mayor satisfacción personal.
El estudio del autoconcepto tiene múltiples aplicaciones en psicología educativa, clínica y social.
Los programas psicoeducativos orientados a mejorar el autoconcepto suelen incluir dinámicas de autoconocimiento, retroalimentación positiva y desarrollo de habilidades socioemocionales.
El autoconcepto es una construcción psicológica fundamental que moldea la manera en que una persona se percibe, se relaciona y actúa en el mundo. Comprender sus dimensiones, su formación y su relación con la autoestima permite promover un desarrollo más equilibrado y saludable en todas las etapas de la vida.
Esnaola, I., Goñi, A., & Madariaga, J. M. (2008). El autoconcepto: Perspectivas de investigación. Revista de Psicodidáctica, 13(1), 69–96. Universidad del País Vasco.
García, F., & Musitu, G. (2001). AF5: Autoconcepto Forma 5. Madrid: TEA Ediciones.
Goñi, A., Rodríguez, A., & Ruiz de Azúa, S. (2004). Bienestar psicológico y autoconcepto físico. Anales de Psicología, 20(1), 55–74.
Shavelson, R. J., Hubner, J. J., & Stanton, G. C. (1976). Self-concept: Validation of construct interpretations. Review of Educational Research, 46(3), 407–441.
Lorenzini, N. (2025). Autoconcepto. ADIPA. https://adipa.co/glosario/autoconcepto/
PhD. Mag. Psic. Nicolás LorenziniVer perfil- Psicólogo Clínico, Pontificia Universidad Católica de Chile. - Master of Sciences en Psicoanálisis, University College London. - Doctor en Psicología Clínica, Educacional y de la Salud, University College London. - Diplomado en Intervenciones Psicoanalíticas en Salud, Pontificia Universidad Católica de Chile. - Associate Professor de la Unidad de Psicoanálisis, University College London. - Asistente del Profesor Peter Fonagy. - Ex-investigador asistente del Anna Freud Centre. Londres. - Docente de la International Psychoanalytic University Berlin. Alemania. - Vicepresidente de la Asociación para el Estudio y Desarrollo de la Mentalización (AIEDEM), España y Latinoamérica. - Miembro del Comité Editor de la Revista Mentalización, Psicoanálisis y Psicoterapia. - Miembro del Comité Ejecutivo de la International Attachment Network. Reino Unido. - Autor de diversos artículos científicos y capítulos en psicología.