Revisado por: PhD. Mag. Psic. Gonzalo Miranda
El trastorno somatomorfo se caracteriza por la presencia de síntomas físicos persistentes y molestos, que no pueden explicarse completamente por una enfermedad orgánica y suelen estar asociados a factores psicológicos.
El trastorno somatomorfo representa un desafío importante para la medicina, ya que se sitúa en el límite entre lo físico y lo psicológico. El malestar se manifiesta en el cuerpo, pero su duración o intensidad no puede explicarse desde una causa identificable a través de los métodos de diagnóstico propios de la biomedicina.
Esto genera confusión tanto en pacientes como en profesionales, ya que aunque los síntomas son reales, y la persona padece por esto, se suelen minimizar, al no encontrar una enfermedad orgánica de base que los justifique completamente.