
Precio Programas:
Descuento de programas:
Subtotal:
Descuentos:
Subtotal - Descuentos:
Total:
Ir a pagarTu carro esta vacío
Los riesgos no solo se relacionan con la dinámica social, sino también con el consumo de contenidos donde la violencia aparece como entretenimiento.

En la noticia publicada por Portafolio el 30 de noviembre de 2025, analizan la reciente muerte de un joven en Barranquilla, tras participar en una simulación de combate inspirada en contenidos virales, ha reavivado el debate sobre el impacto que los retos digitales y la figura de los influencers ejercen en adolescentes y jóvenes. En un contexto donde, de acuerdo con datos de We Are Social 2024, las personas dedican en promedio tres horas y media diarias a las redes sociales, estas plataformas se han convertido en escenarios determinantes para la construcción de identidad, la validación social y la pertenencia grupal.
Durante la adolescencia, etapas marcadas por cambios neurológicos y emocionales, la búsqueda de reconocimiento y la sensibilidad a la retroalimentación se intensifican. En esta línea, Andrés Escobar, psicólogo y estudiante de Maestría en Psicología, y Daniel Espinosa, docente investigador de ADIPA, advierten que “las redes representan una ventana de vulnerabilidad, especialmente cuando apelan a la necesidad de pertenencia o reconocimiento”. Ambos especialistas subrayan que la exposición constante a modelos aspiracionales, métricas de popularidad y comparaciones puede influir profundamente en el bienestar emocional.
La presión por participar en retos o tendencias, sumada al temor a la exclusión, se convierte en un elemento decisivo para muchos jóvenes. Como explican Escobar y Espinosa, “no participar en una tendencia puede generar la sensación de quedar fuera del grupo”, lo que aumenta la probabilidad de involucrarse en conductas riesgosas. A ello se suma el diseño mismo de las plataformas, orientado a captar y retener la atención mediante notificaciones y recompensas variables. Este funcionamiento, indican los especialistas, “explota los mecanismos de recompensa del cerebro adolescente, favoreciendo patrones de uso compulsivo o adictivo”.
Los riesgos no solo se relacionan con la dinámica social, sino también con el consumo de contenidos donde la violencia aparece como entretenimiento. Si bien no determinan comportamientos agresivos, su repetición puede “normalizar la agresividad, reducir la sensibilidad ante el dolor ajeno y distorsionar la percepción del peligro”, advierten los expertos de ADIPA.
Ante este escenario, Escobar y Espinosa subrayan que el objetivo no es prohibir las redes, sino acompañar su uso desde el hogar. Señalan que madres, padres y cuidadores deben acercarse al mundo digital de los jóvenes “no para juzgarlo, sino para acompañarlo con diálogo y empatía”. De esta manera, las plataformas pueden convertirse en espacios que potencien la creatividad, fortalezcan vínculos y contribuyan de forma positiva a la formación emocional.








El pasado sábado 13 de junio se llevó a cabo el III Congreso en Psicología...
Leer más
Los colores que te rodean influyen en tus emociones, tus decisiones y tu comportamiento, casi...
Leer más
Vivir en estado de hipervigilancia no es exagerar. Es el sistema nervioso atrapado en una...
Leer másConfirmo que he leído la información sobre este programa, disponible en el brochure y en el sitio web. Declaro cumplir con los requisitos para cursar este diplomado y me comprometo a enviar mi certificado de título, así como a firmar la carta de compromiso solicitada

Notamos que tienes un pago pendiente.
Regularízalo ahora y continúa aprendiendo sin interrupciones.
Recibirás una notificación cuando el curso esté disponible.