La Terapia Cognitiva Conductual incorpora y enfatiza en la importancia de las variables contextuales, sistémicas, interpersonales y culturales en el marco general y en particular con la población infantojuvenil.
Según el Doctor en Psicología y Magíster en Gestión Educativa, Jonathan Ramírez, la TCC es una estrategia clínica que cuenta con la mayor evidencia científica en el diagnóstico y tratamiento de patologías relacionadas a niños, niñas y adolescentes.
"Las intervenciones de TCC están respaldadas por evidencias científica. Sus avances y sus estrategias están validadas por investigaciones que demuestran realmente su utilidad. Es por ello que uno de los elementos centrales de la TCC en adolescentes es que está orientada a objetivos y basada en evidencia, lo que implica que el paciente siempre tiene en mente las metas claras", explicó el Doctor en Psicología, Jonathan Ramírez.
La diferencia de la Terapia Cognitiva Conductual con otros tipos de terapia en adolescentes es que la TCC tiene un enfoque práctico y estructurado donde se planifica y se estructuran los tratamientos. Además, se basa en el presente y problemas actuales más que en eventos pasados con el fin de que la persona pueda centrarse en el hoy para vivir un futuro mejor.
En esa misma línea, en la TCC la relación con el terapeuta y el consultante es colaborativa ya que se trabaja junto al adolescente activamente en las sesiones.
Es fundamental que en el tratamiento cognitivo conductual de niñas, niños y adolescentes, se incluyan entrevistas a padres, familiares o vinculares, terapias enfocadas en el niño o niña, orientación a cuidadores, trabajo con la escuela e incluso, trabajo interdisciplinario e integral con psicopedagogos, pedriatas y/o psiquiatras.
Te dejamos a continuación algunos trastornos y diagnósticos adolescentes que son tratados exitosamente con la Terapia Cognitiva Conductual:
- Trastornos de Ansiedad: como el trastorno de ansiedad generalizada, fobia social, fobias específicas, trastorno de pánico, y trastornos obsesivo-compulsivos.
- Trastornos del Estado de Ánimo: incluyendo la depresión y trastorno bipolar.
- Trastornos de la Conducta Alimentaria: como la pica, anorexia y bulimia nerviosa.
- Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
- Trastornos de la Conducta: como comportamientos oposicionistas desafiantes.
- Problemas relacionados con el estrés y traumas, incluyendo el trastorno de estrés postraumático (TEPT).